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De encuestas y Albert Rivera, el "terror" de las nenas

30.06.2011

Uno:

Toda encuesta bien hecha tiene dos patas bien diferenciadas. La primera, científica, incluye la parte de estadística necesaria para que sea significativa y sin sesgos. Esto incluye preguntar más en zonas más pobladas y hacerlo a un número de personas suficientes como para garantizar una probabilidad de error mínima. Es importante que toda encuesta incluya su ficha técnica, es decir, la explicación de cómo se ha llevado a cabo esta parte. La segunda, más subjetiva, está en decidir qué preguntas se hacen y qué posibles respuestas se incluyen. Cuando se hacen trampas suelen ser en esta parte.

Dos:

La reciente encuesta del CEO parece que cumple estos requisitos. Preguntar sobre la independencia es tan legítimo como preguntar con qué mano se limpia uno o una el culo. Si de aquí salen titulares en los periódicos de "Los catalanes se limpian el culo con la izquierda" la culpa será del periódico que puso el acento donde quizás no había que ponerlo.

Tres:

La encuesta del CEO dice que el 25,5% de los catalanes cree que Catalunya debería ser un estado independente; el grupo más numeroso (por poco), que abarca a un 33,5% de la población, cree que Catalunya debe ser un estado independiente dentro de una Espanya federal (si preguntamos más posiblemente veamos que muchos federalistas son confederalistas). Asumir este último grupo como independentistas no se ajustaría a la realidad puesto que taparía la opción federalista. Que técnicamente muchos federalistas sean independentistas (o confederalistas) es otra historia.

Frente a un hipotético referéndum oficial, muchos de los federalistas y confederalistas votarían por la independencia (unos como paso coherente hacia la confederación, otros por desesperación) Algunos de estos votarían en un segundo referendum para (con)federarse con el resto de la península.

Los medios de comunicación (o la nota de prensa del CEO, quizás) tenían unos cuantos titulares para elegir: "la mayoría de catalanes votarían sí a la independencia", "la mayoría de catalanes quieren que Catalunya sea un estado" o "el federalismo sigue siendo la opción preferida por los catalanes". Los tres son legítimos si se explica la historia completa, pero ojo con los titulares.

 

Cuatro:

Quien más quien menos conoce a oportunistas de trayectorias políticas de dudosos "replanteamientos" ideológicos. Del PSUC salieron demasiados casos. En mi pueblo sin ir más lejos, se comenta que Miguel Jurado, actual regidor del PP y alma mater de la política de calle de su partido en Badalona, revoloteó por el PSUC e incluso se sacó su carnet de ATS en Cuba. De ahí fue virando hacia la derecha hasta acabar donde ha acabado. Lamentable, pero ya pasa.

El director del CEO Jordi Arguelaguet empezó en el MDT, un partido comunista; continuó en ERC un partido sociademócrata-liberal, y acabó en CiU un partido neo-liberal-conservador-católico-apostólico-romano. Otro caso lamentable donde la única coherencia ha sido mantener su posición independentista. Si es que a esto se le puede llamar coherencia, porque el estado catalán imaginado por el MDT se parece al de CiU como el culo al pulso. Pero negar la capacidad de un independentista para hacer encuestas es como negar la capacidad de un católico para hacer ciencia.

Cinco:

Poner en duda un encuesta atacando ad hominem a su director solo puede hacerlo un mal político o un buen abogado. Patalear sobre los resultados de una encuesta apenas habiéndose leído el títular y sin tener nada que objetar a la ficha técnica pone de manifiesto la carencia de educación científica que tenemos en nuestro sistema educativo y explica por que el populismo campa a sus anchas en este país.

Que el mencionado ataque incluya señalar al Moviment de Defensa de la Terra, partido con miembros dentro de la CUP que es quizás la organización política más fresca y más saneada de Catalunya,  para calificarlo de terrorista por sus relaciones pretéritas con Terra Lliure... eso es de tener muy mala leche o ser tonto del culo a parte de un hecho delictivo (artículos 205-207 del Código Penal).