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Cuba, a pesar de todo

29.01.2010

15 de Marzo de 1952. Fulgencio Batista, ex-presidente cubano, da un golpe de estado contra el gobierno democrático del Partido Auténtico. Durante los años que siguen al golpe los niveles de saqueo y represión se acentúan. En los años cincuenta EEUU controla la mayor parte de los servicios públicos, minas, ranchos, refinación de petróleo, tabaco y azúcar. Cinco grandes compañías nortamericanas se reparten el 70% del azucar, que es cultivado por un proletariado cubano sin tierra. Cuba, dijo un historiador, no es más independiente que Long Island.

De la mano de Marvin Lansky, capo de la mafia y amigo íntimo de Batista, La Habana se convierte en un importante centro de operaciones de la mafia estadounidense. El narcotráfico y el juego entran con fuerza, y la ciudad se plaga de casinos. En alguno de esos locales Frank Sinatra ameniza las veladas cantando "My Way", pagando así los favores recibidos. El cine retraria aquella época en la primera parte del El Padrino II.

1953. Un grupo de 160 hombres liderados por Fidel Catro asalta el Moncada, cuartel general de Batista. El intento es fallido y Castro es condenado a más de veinte años de prisión. El colegio de abogados de La Habana le designa para su defensa a su propio decano, al que se le prohibe reunirse con su defendido. Solo al cabo de dos meses le conceden una reunión de diez minutos en presencia de un sargento de Inteligencia Militar. Dada la imposibilidad de preparar en privado su defensa, Castro, abogado, prescinde de él. Durante los siguientes días escribe su defensa, un alegato contra el gobierno de Batista al que la historia le pondrá el título de su última frase: condenadme, no importa, "la historia me absolverá".

Dos años más tarde, por la presión de la opinión pública, el gobierno de Batista declara una aministía general y los presos del Moncada son puestos en libertad. Castro se exilia en Méjico desde donde continuan organizando la resistencia. Allí conoce a Ernesto Guevara.

2 de diciembre de 1956. El Granma llega a la isla con unos 80 rebeldes que organizan la guerrilla desde Sierra Maestra. Muchos campesinos se unen a la lucha. La guerrilla va ganando posiciones y el 1 de Enero de 1959 toman La Habana. Se inicia un periodo de construcción de un estado socialista cuya primera acción es la ansiada Reforma Agraria. És época de Gerra Fría, y durante los años siguientes EEUU emprende una serie de ataques contra la isla e impone un bloqueo económico que la aisla del resto del mundo.

Treinta años más tarde la URSS ha caído, termina la guerra fría y el capitalismo se impone en todos los rincones. Los grandes grupos mediáticos llevan a cabo la evangelización, y cala en la opinión pública que el socialismo es irrealizable. La realidad de Cuba -la que no interesa- se esconde bajo la alfombra, pero la falta de libertades se airea en prensa y televisión. El mensaje cala en la opinión pública. Defender Cuba se vuelve políticamente incorrecto.

Pero bajo la alfombra se esconden estas gráficas que muestran como Cuba aventaja en todo -creo que los indicadores escogidos son suficientes para el caso- a sus vecinos latinoamericanos: IDH, gasto público en salud, acceso a saneamientos, médicos por habitante, SIDA, gasto público en educación, alfabetización, alumnos por profesor en primaria, alumnos matriculados en secundaria, esperanza de vida, y mortalidad infantil

Tampoco se queda atrás si la comparamos con Europa. Tomando como muestra el ranking más general, el del Índice de Desarrollo Humano, Cuba se encuentra en la zona alta de la tabla.

Pero no se puede hablar de Cuba desde una perspectiva Europea. Cuba es parte de América Latina, y ha compartido su historia durante cinco siglos. Sería científicamente dudoso comparar el crecimiento español con países tan diferentes como Brasil, China, o EEUU. Sin embargo sí se compara Cuba con Europa.

Sin embargo aún cuando aceptemos que Cuba es pionera en estado del bienestar, en educación, o en sostenibilidad, -¿no es eso 'desarrollo?- nos quedará su talón de aquiles: la falta de democracia. Diría un español que Cuba es una dictadura, ignorando que el cubano vota más que él. El cubano participa en un sistema democrático piramidal que empieza eligiendo a los representantes vecinales y que termina con la elección de los componentes de la Asamblea Nacional.

Se dirá entonces que, aunque se vote más, es una mera ilusión. Y es que a efectos prácticos sólo ha habido un partido que gobierne la isla desde el 59, perpetuando un mismo régimen. Aunque se podría decir que en Cuba faltan algunas libertades - aquí es justo recordar que están en 'guerra' con su vecino- eso es ver la paja en el ojo ajeno cuando se dice desde España, un país con dos partidos que defienden el mismo régimen. Nadie afirmará que hay más distancia entre PP y PSOE que entre dos sectores del Partido Comunista Cubano.  Podríamos incluso preguntarnos si no habrá en Cuba más democracia que en España, puesto que Cuba, al contrario que España, carece de grupos de presión financieros y empresariales -salvando intentos de intromisión extranjera-.

Esto no quiere decir que Cuba sea perfecta, santa, utópica, que no haya cometido errores. Pero no será esta Europa de las 65 horas, de la directiva Bolkenstein, del Tratado de Lisboa, de la OTAN, de Bolonia, de la jubilación retrasada, de la burbuja financiera, de las hipotecas a 40 años, de los grandes grupos empresariales, y de los despidos en masa, no será esta Europa la que le dé lecciones a posiblemente el país con más dignidad del planeta.